El perfume según la edad

Los gustos en cuestión de perfumes varían mucho conforme pasan los años. Las razones por las que lo usamos y lo que buscamos en ellos son diferentes en cada etapa de la vida de una mujer.

Cuando somos adolescentes el sentido del olfato está muy desarrollado y se supone ser la etapa de capacidad olfativa más aguda.

La razón que lleva a las adolescentes a ponerse un perfume es establecer su propia identidad así como definir por completo su feminidad. Además, se entiende como una forma de marcar un territorio íntimo al que nadie más tiene acceso.

El perfume ideal para este momento es un aroma sofisticado e inocente a la vez. Para elegirlo, por lo general se toma como parámetro una evocación querida como el olor de la madre o el de la fruta favorita.

Una de las etapas más importantes en la vida de una mujer es la que se inicia con los veinte años y termina con los treinta. Durante esta época, el sentido olfativo también está bastante desarrollado. De hecho se sabe que es mientras la mujer se encuentra en la ovulación que el olfato alcanza su maypr nivel de sensibilidad.

En estos momentos, parece ser que la mujer adquiere un marcado sentido de seducción y para eso utiliza el perfume con la idea de llamar la atención de una posible pareja. De la misma forma, se sigue utilizando para determinar y definir el espacio propio.

Las mujeres entre los veinte y los treinta años dejan de preferir las fragancias dulzonas y más bien buscan aquellos perfumes que son más cautivadores como los que contienen notas amaderadas o especiadas, es decir básicamente se buscan perfumes orientales.

Para los treinta y cinco años y hasta los cuarenta y cinco, las capacidades olfativas empiezan a decaer por lo que no se puede diferenciar bien los aromas y resulta más difícil elegir un perfume. Sin embargo, normalmente la mujer ha adquirido para este momento una importante experiencia que le ayudará a escoger su fragancia favorita.

Es en esta etapa que la mujer -debido a su madurez- busca perfumes más eróticos y maduros y los utiliza principalmente para atraer. Si se ha tenido hijos, la necesidad de delimitar el espacio propio disminuye notablemente.

Los perfumes que prefieren las mujeres en esta etapa de edad madura, no varían mucho delos que prefierenlas mujeres a sus veinte y treinta años, pues se inclinan por aromas especiados o con notas amaderadas.

Las mujeres mayores de cuarenta y cinco años verán disminuida notablemente sus capacidades olfativas, lo que se piensa es consecuencia de la pérdida de estrógeno ocurrida durante el cambio hormonal conocido como menopausia.

A partir de este momento, la mujer debe tener cuidado en la cantidad de perfume que utiliza ya que como su olfato ha disminuido corre el riesgo de utilizar demasiado. La función más importante del perfume en esta época es la de antidepresivo, aunque también se recurre a él como afrodisíaco.

Además, al no tener tanto olfato, el prefume pasa a ser más un adorno social y una costumbre ya adquirida por los años. En este momento, se empieza a tener una fuerte inclinación hacia los perfumes florales intensos, que se ve acrecentada después de los sesenta años.

El perfume tiene diversas funciones en cada edad de la mujer, sin embargo no se puede negar que independientemente de las razones que lleven a utilizarlo o de la capacidad que se tenga para percibirlo, el perfume es un elemento fundamental en la vida de una mujer.